En respuesta a http://ivanz.karoshi.com.mx/?p=60
A mi parecer, el impuesto (3% a telecomunicaciones) no es la parte ofensiva del tema. Por suerte, para muchos de los que nos quejamos este impuesto realmente no es prohibitivo. Nos podrá apretar un poco mas el cinturón, pero tenemos las posibilidades de continuar pagando por el servicio.
La parte que molesta es saber como una herramienta con tantas posibilidades como es el acceso a una computadora con conexión a internet se vuelve exclusiva en el país. Internet no solo es entretenimiento, es increiblemente útil como herramienta de aprendizaje y de trabajo. Teniendo la computadora, conexión a internet y conocimiento de su uso, uno puede hacer practicamente lo que sea, y sin contar los costos de los mismos, de forma gratuita. Si podemos transferir ese poder los niños en edad escolar y a gente de bajos recursos, las posibilidades de crecimiento serían enormes. Solo hay que voltear a ver lo que ofrece Wikipedia, Project Gutenberg, o iniciativas como One Laptop Per Child para ver lo que se puede lograr.
El gran problema en nuestro país es que el acceso a estos recursos y a muchos otros no es pareja. México es uno de los pocos países donde si una compañía quiere ofrecer servicio de internet, esta obligada a hacerlo por medio de su propia red física. Es por eso que Telmex tiene un monopolio ofreciendo internet por medio de la linea telefónica (Dial-Up y DSL), y por que para competir, Cablevisión tiene que instalar su propia red de cable de televisión, la que ha adaptado para ofrecer servicios internet y telefonía. El costo de creación de estas redes es lo que provoca que sea imposible para empresas pequeñas competir, hace que las empresas que lo hacen tengan que cobrar precios altísimos para cubrir los costos de instalación, y puedan hacerlo sabiendo que no hay competencia que ofrezca precios más bajos o la misma cobertura.
Todo esto provoca que en este país, en efecto, internet sea un lujo, y provocó que los legisladores lo percibieran como tal y decidieran gravarlo. Por suerte, los que tenemos la posibilidad de pagar y usarlo con regularidad nos damos cuenta de las posibilidades que ofrece y como el que cualquier persona a la que le pueda ser útil tenga acceso, sin importar su situación económica, nos beneficia a todos. Es claro que el país tiene muchas prioridades que se anteponen, pero para poder lograr un avance, es necesario voltear a ver que está pasando en países tanto con mayor como menor desarrollo y aprender que políticas podrían funcionar en el nuestro, y que medidas simplemente nos van a perjudicar.
El tema es mucho mas extenso y complejo que un simple impuesto de 3%, pero me parece interesante que el fenómeno twitter nos de la posibilidad de iniciar la discusión y entender que tenemos que hacer a futuro. He ahí el poder de internet.
En relación a este tema, me gusta recomendar un libro llamado The Future of Ideas de Lawrence Lessig. Esta disponible de forma gratuita aqui:
http://www.lessig.org/blog/2008/01/the_future_of_ideas_is_now_fre_1.html





